Habacuc 2:1-4; Hebreos 11:1;
"En mi puesto de guardia estaré, sobre la fortaleza afirmaré el pie. Velaré para ver lo que se me dirá y qué he de responder tocante a mi queja. "Jehová me respondió y dijo: Escribe la visión, grábala en tablas, para que pueda leerse de corrido. Aunque la visión tarda en cumplirse, se cumplirá a su tiempo, no fallará. Aunque tarde, espérala, porque sin duda vendrá, no tardará. Aquel cuya alma no es recta se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá"
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.
Me dijo Jehová: Toma una tabla grande y escribe en ella con caracteres legibles tocante a Maher-salal-hasbaz. Y junté conmigo por testigos fieles al sacerdote Urías y a Zacarías hijo de Jeberequías.
Y gritó como un león: "¡Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guardia!
Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna.
Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él; que él alumbre los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la acción de su fuerza poderosa. Esta fuerza operó en Cristo, resucitándolo de los muertos y sentándolo a su derecha en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero. Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS
Estoy alerta a la revelación que el Señor Jesús me da a través de Su Palabra. Él siempre me da la visión correcta y en El tengo vida. Seguiré siendo obediente a Su Palabra y la seguiré con todo mi corazón. Cuando recibo la clara y delineada visión, con fe en mi corazón la escribo diligentemente y la entiendo claramente, comprendiéndola inequívocamente y declarándola para mi vida. Coloco esta visión en lugar donde regularmente la veo y se vuelve un recordatorio constante y una fuente de atención hacia mi meta. Hablare el final desde el principio y tengo plena confianza de que el Señor Jesús cumplirá esa visión en mí. Esto no es arrogancia, sino que es fe - y la fe es la sustancia de lo que espero.
Si no has recibido a Jesús tú Señor simplemente has la siguiente oración creyendo en tu corazón y Cristo será su Salvador:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9). Dijiste que sería salvo cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan
3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).
Confío en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por 0darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.
Si tus has hecho esta oración escríbeme a la siguiente dirección: enriqueibarra.@integra.com.sv
Una declaración de fe de acuerdo con la Palabra de Dios escrita en la Biblia. Esta declaración es una promesa (semilla de vida) para sembrarla en el corazòn y declararla con fe para que produzca fruto abundante.
jueves, 10 de noviembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
El Señor Jesús me ha dado al siervo Fe.
Lucas 17: 15-17; Marcos 9:23; Mateo 17:20, 11:22-25; Juan 15:7; 2 Corintios 4:13; Hebreos 11:1
Dijeron los apóstoles al
Señor: Auméntanos la fe. Entonces el
Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este
sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. ¿Quién de
vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del
campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame
la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto,
come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había
mandado? Pienso que no. Así también
vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos
inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.
Jesús le
dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
Jesús les
dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como
un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y
nada os será imposible.
Por tanto os
digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para
Sidón, que para vosotras. Y tú,
Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido
hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio,
será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.
En aquel
tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la
tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las
revelaste a los niños.
Si permanecéis
en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os
será hecho.
Pero
teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo
cual hablé, nosotros también creemos,
por lo cual también hablamos,
Es, pues, la
fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS
Uso mi fe como si fuera una semilla. Cuando le hablo a un problema y creo que las cosas
que digo van a suceder, entonces voy a tener las cosas que digo. Es posible que parezca que nada está pasando,
pero la semilla de mi fe ha sido sembrada y está haciendo bien su trabajo. Cuando
alineo mis palabras de acuerdo con la Palabra de Dios, a todo lo que le hablo tiene que obedecer,
pero debo hacerlo con fe. Mi fe es como un
siervo y mi deber es ordenarle para que haga las cosas que le mande hacer. Pido correctamente, porque permanezco unido
con El Señor Jesús, por lo tanto solo pido y creo lo que el Señor Jesús me dice
en Su Palabra y de acuerdo a Su Voluntad.
Si no has recibido a Jesús tú Señor simplemente has la siguiente
oración creyendo en tu corazón y Cristo será su Salvador:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de
Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será
salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos
10:9). Dijiste que sería salvo cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y
me haga nacer de nuevo (Juan
3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo
pido, seré lleno del Espíritu y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13;
Hechos 2:4).
Confío en tu Palabra. Confieso que Jesús es
el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias
por entrar a mi corazón, por 0darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por
ser el Señor de mi vida. Amén.
Si tus has hecho esta oración escríbeme a la
siguiente dirección: enriqueibarra.@integra.com.sv
martes, 8 de noviembre de 2011
Corro al bien de mi Señor Jesús.
Porque
Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de
Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de
las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más
tendrán dolor. Entonces la virgen se
alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro
en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote
satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.
Cristo nos
redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está
escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de
Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la
promesa del Espíritu.
Y a
vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,
os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el
acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria,
quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las
potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
He aquí os
doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del
enemigo, y nada os dañará. Pero no os
regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros
nombres están escritos en los cielos.
Bienaventurado
el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino
que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será
como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
Alaben su
nombre con danza; Con pandero y arpa a
él canten.
También
vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro
corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS
El Señor Jesús me ha redimido del poder del
enemigo porque lo despojo de toda autoridad que tenía sobre mí, y lo ha dejado impotente
bajo mis pies. Entro a la presencia de
mi Padre Celestial con gritos de alabanza, de alegría por la abundancia del
amor de Dios. Soy como un huerto de
riego floreciente de belleza y con mucho fruto. El dolor ha sido eliminado de mi vida y danzo con
gran alegría ante la presencia de mi Padre Celestial. Prefiero la alegría al dolor, y mi casa se llena
de la riqueza de la abundancia de Dios en mi vida. Tengo al Señor Jesús que me da vida y vida en
abundancia.
Si no has recibido a Jesús tú Señor simplemente has la siguiente
oración creyendo en tu corazón y Cristo será su Salvador:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de
Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será
salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos
10:9). Dijiste que sería salvo cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y
me haga nacer de nuevo (Juan
3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo
pido, seré lleno del Espíritu y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13;
Hechos 2:4).
Confío en tu Palabra. Confieso que Jesús es
el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias
por entrar a mi corazón, por 0darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por
ser el Señor de mi vida. Amén.
Si tus has hecho esta oración escríbeme a la
siguiente dirección: enriqueibarra.@integra.com.sv
lunes, 7 de noviembre de 2011
Este es el Camino: el Señor Jesús. En El Andad!!
Isaías 30:18-21; 1 Corintios 1:9; Isaías 58:11; Salmo 58:11, 46:1, 103:1-18
Por tanto,
Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado
teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados
todos los que confían en él. Ciertamente el pueblo morará en Sion, en
Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al
oír la voz de tu clamor te responderá. Bien que os dará el Señor pan de congoja
y agua de angustia, con todo, tus maestros nunca más te serán quitados, sino
que tus ojos verán a tus maestros. Entonces
tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por
él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.
Fiel es
Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo
nuestro Señor.
Jehová te
pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus
huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas
nunca faltan.
Entonces
dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo; Ciertamente hay Dios
que juzga en la tierra.
Dios es
nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulación.
Bendice,
alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi
ser su santo nombre. Bendice, alma mía,
a Jehová, Y no olvides ninguno de sus
beneficios. Él es quien perdona todas
tus iniquidades, El que sana todas tus
dolencias; El que rescata del hoyo tu
vida, El que te corona de favores y
misericordias; El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila. Jehová es el que hace
justicia Y derecho a todos los que
padecen violencia. Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras. Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.
No contenderá para siempre, Ni para
siempre guardará el enojo. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras
iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a
nuestros pecados. Porque como la altura
de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo
alejar de nosotros nuestras rebeliones. Como el padre se compadece de los
hijos, Se compadece Jehová de los que le
temen. Porque él conoce nuestra condición;
Se acuerda de que somos polvo. El hombre, como la hierba son sus
días; Florece como la flor del campo,
Que pasó el viento por ella, y pereció,
Y su lugar no la conocerá más.
Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad
sobre los que le temen, Y su justicia
sobre los hijos de los hijos; Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos
para ponerlos por obra.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS
El deseo más profundo de mi Padre Celestial es que Su Hijo sea
glorificado en mi vida, por eso tengo Su favor. Su fiel amor siempre me muestra Su compasión y
El conoce mi condición, por lo tanto cada vez que entro en Su presencia creo en
Su amor y Su justicia y espero en El con plena confianza en Su Palabra. El Señor Jesús es generoso y cariñoso conmigo;
cuando le clamo, Él se apresura a responderme cuando necesito Su ayuda. En medio de la adversidad y la aflicción, el
Señor Jesus me muestra el Camino a seguir. Jesús es el Camino y dondequiera que vaya oigo
Su tierna voz dentro de mí diciéndome: "Hijo
mío Yo Soy el Camino, anda en El."
Si no has recibido a Jesús tú Señor simplemente has la siguiente
oración creyendo en tu corazón y Cristo será su Salvador:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de
Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será
salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos
10:9). Dijiste que sería salvo cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y
me haga nacer de nuevo (Juan
3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo
pido, seré lleno del Espíritu y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13;
Hechos 2:4).
Confío en tu Palabra. Confieso que Jesús es
el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias
por entrar a mi corazón, por 0darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por
ser el Señor de mi vida. Amén.
Si tus has hecho esta oración escríbeme a la
siguiente dirección: enriqueibarra.@integra.com.sv
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