lunes, 4 de abril de 2011

Acción De Gracias A Mi Señor Jesús.


Juan 11:40-42  Colosenses 4:2 RV95
·         Jesús le dijo: — ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: —Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sé que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
·         Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

Creo y confío en el nombre de Jesús, por lo tanto veo la gloria de Dios manifestada en mi vida. Mi Padre Celestial siempre escucha mis oraciones.  Él está más que dispuesto a honrar Su Palabra, y en el nombre de Jesús sé que concede cualquier petición que le hecho de acuerdo a Su voluntad. Le doy gracias por lo que he recibido espiritualmente y confío que Su Palabra tendrá pronta manifestación y con mis labios y corazón le doy gracias.
Leer fonéticamente

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.