miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Señor Jesús me ha dado al siervo Fe.


Lucas 17: 15-17; Marcos 9:23; Mateo 17:20, 11:22-25; Juan 15:7; 2 Corintios 4:13; Hebreos 11:1
Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.  Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.  Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.  Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades  serás abatida;  porque si en Sodoma  se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.  Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.  

En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé,  nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.




DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS
Uso mi fe como si fuera una semilla.  Cuando le hablo a un problema y creo que las cosas que digo van a suceder, entonces voy a tener las cosas que digo.  Es posible que parezca que nada está pasando, pero la semilla de mi fe ha sido sembrada y está haciendo bien su trabajo. Cuando alineo mis palabras de acuerdo con la Palabra de Dios,  a todo lo que le hablo tiene que obedecer, pero debo hacerlo con fe.  Mi fe es como un siervo y mi deber es ordenarle para que haga las cosas que le mande hacer.  Pido correctamente, porque permanezco unido con El Señor Jesús, por lo tanto solo pido y creo lo que el Señor Jesús me dice en Su Palabra y de acuerdo a Su Voluntad.

Si no has recibido a  Jesús tú Señor simplemente has la siguiente oración creyendo en tu corazón y Cristo será su Salvador:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9). Dijiste que sería salvo cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan
3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).
Confío en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por 0darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

Si tus has hecho esta oración escríbeme a la siguiente dirección: enriqueibarra.@integra.com.sv