lunes, 7 de marzo de 2011

Jesús Se Manifiesta A Través De Mi Vida


Lucas 7:21-23
En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades, plagas y espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Respondiendo Jesús, les dijo:
—Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

En Jesús, experimento el poder maravilloso de Dios. Su poder sanador va conmigo dondequiera que voy. Los ciegos ven, los sordos oyen, los cojos pueden caminar, los muertos son resucitados, y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas de evangelio de Jesús en quién encuentran la provisión para sus vidas. Con Jesús todos los demonios se sujetan, porque Él los venció en la cruz.   Todas estas manifestaciones son el resultado de que El Padre Celestial, Jesús, y el Espíritu Santo son uno morando en mi, manifestando Su poder en mi vida.

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

domingo, 6 de marzo de 2011

El Señor Jesús Me Da Sus Cualidades


Jueces 6:12-14
Cuando se le apareció el ángel de Jehová y le dijo: —Jehová está contigo, hombre esforzado y valiente.
Gedeón le respondió: —Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Dónde están todas esas maravillas que nuestros padres nos han contado? diciendo: “¿No nos sacó Jehová de Egipto?”. Y ahora Jehová nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de los madianitas.
Mirándolo Jehová, le dijo: —Ve con esta tu fuerza y salvarás a Israel de manos de los madianitas. ¿No te envío yo?

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

Soy un guerrero del ejército de Dios. Soy intrépido, lleno de coraje y valentía en el Señor Jesús.  Él está conmigo en todo lo que hago. No permito que las circunstancias dirijan mi fe. Sigo adelante sin miedo, en la voluntad y en el poder de Dios Todopoderoso. Él es mi Padre Celestial, el Dios Creador de todo el universo, que me ha enviado para hacer Su obra.  Jesús me fortalece y me guía para cumplir el llamado de Dios en mi vida.  Jesús me ha ungido con Su Santo Espíritu y en Él soy muy capaz para ejecutar todo lo que me ha enviado a hacer.

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

sábado, 5 de marzo de 2011

Jehová Derrota A Mis Adversarios.


2 Samuel 5:20
Llegó David a Baal-perazim. Allí los venció David, y dijo: «Jehová me abrió brecha entre mis enemigos, como corriente impetuosa». Por esto llamó el nombre de aquel lugar Baal-perazim.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

El Señor vence a mis enemigos, desaparecen como cuando hay una ruptura en una represa que con el estallido inunda y domina todo a su paso.  Venzo todos los obstáculos que el enemigo ha ideado para mi destrucción, porque el Padre Celestial es el Dios de mi victoria, y en Nombre de Jesús toda situación que no proviene de Dios tiene que  doblegarse y es vencida.

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

viernes, 4 de marzo de 2011

Alabo a Jesús e Invoco Su Nombre


1 Cronicas  16:8-11
¡Alabad a Jehová, invocad su nombre, dad a conocer entre los pueblos sus obras!
¡Cantad a él, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas!
¡Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Jehová!

¡Buscad a Jehová y su poder; buscad su rostro continuamente!

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

Estoy muy agradecido por lo que mi Padre Celestial ha hecho por mí. Continuamente invoco Su Nombre y doy a conocer sus obras en mi vida a toda la gente. Soy diligente en mi adoración hacia Jesús. Voy a cantar sus alabanzas continuamente. Medito y hablo de sus obras sin cesar. Mi corazón se regocija en Su Presencia! Constantemente y con todas mis fuerzas le busco.  Rindo mi corazón a Jesús reconociendo continuamente Su Presencia dentro de mí.

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

jueves, 3 de marzo de 2011

Cuando Obedezco Su Palabra Le Doy Gloria A Jesús


  Marcos 11:1-10
Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al Monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos, y les dijo: —Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: “¿Por qué hacéis eso?”, decid que el Señor lo necesita y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les preguntaron:—¿Qué hacéis desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había dicho, y los dejaron ir. Trajeron el pollino a Jesús, echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino. Los que iban delante y los que venían detrás gritaban, diciendo:
¡Hosanna!
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene!
¡Hosanna en las alturas!


DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

Cuando camino en comunión con Jesús leyendo Su Palabra, meditando en ella, y estoy atento a lo que Él me dice, entonces puedo ir donde Jesús me envíe, hacer lo que Jesús me pide y estar seguro que encontraré el favor de otras personas para lograr lo que Jesús me pidió.  Con seguridad  camino dentro de la voluntad de Dios.  Creo lo Él dice en Su Palabra, por lo tanto puedo hacer lo que Él me manda.  Vengo ante Jesús con alegría porque regreso a Él con la victoria en mi mano y se la entrego con gozo y alegría en mi corazón.  Le alabo dándole gloria a Dios. Esto hace que los que me rodean vean lo que Dios ha hecho en mí y se regocijen conmigo alabando a Dios, y todos decimos:   ¡Hosanna! ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el Señor Jesús! ¡Hosanna en las Alturas!

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.