jueves, 23 de junio de 2011

El Señor Jesús es la Luz de mi vida.


Lucas 11:33-36; 1 Juan 5-9; Filipenses 4:8; Mateo 6:22-23

Nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón, sino para ponerla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. Tus ojos son la lámpara de tu cuerpo. Si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo tu ser estará en la oscuridad.   Asegúrate de que la luz que crees tener no sea oscuridad. Por tanto, si todo tu ser disfruta de la luz, sin que ninguna parte quede en la oscuridad, estarás completamente iluminado, como cuando una lámpara te alumbra con su luz.»  NVI 1999

·        Éste es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad. Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad. Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado. Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. NVI 1999

·        Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. NVI 1999

·         Pero si tu visión está nublada, todo tu ser estará en oscuridad. Si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad! Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas.  NVI 1999




DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

Soy muy cuidadoso de lo que permito que entre en mi vida. Entiendo completamente que la Luz no tiene comunión con las tinieblas. Es mi decisión de vivir como hijo de Luz.  Por lo tanto, no permito que mis ojos vean cosas malas. Mis ojos son la lámpara que da luz a todo mi cuerpo y cuido que se mantengan sanos y cumplan sus funciones.  Los ojos de mi espíritu permanecen viendo con claridad lo que está puesto delante de mí.  Claramente discierno entre el bien y el mal,  la verdad y la falsedad. Estas cosas son evidencia que soy un hijo de Dios, nacido de nuevo del Dios vivo y permanezco sin avergonzarme de la vida que he elegido vivir. Mi vida es un testimonio para todos los que tienen hambre por el Evangelio y estoy dispuesto a llevarlos a los brazos de mi Padre Celestial.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

miércoles, 22 de junio de 2011

Permanezco fiel al Señor Jesús.


Josué 23: 7-14; 2 Corintios 1:20; 6:14; Juan 1:12; Deuteronomio 32:30

No se mezclen con las naciones que aún quedan entre ustedes. No rindan culto a sus dioses ni juren por ellos. Permanezcan fieles a Dios, como lo han hecho hasta ahora. El Señor ha expulsado a esas grandes naciones que se han enfrentado con ustedes, y hasta ahora ninguna de ellas ha podido resistirlos.   Uno solo de ustedes hace huir a mil enemigos, porque el Señor pelea por ustedes, tal como lo ha prometido. Hagan, pues, todo lo que está de su parte para amar al Señor su Dios. Porque si ustedes le dan la espalda a Dios y se unen a las naciones que aún quedan entre ustedes, mezclándose y formando matrimonios con ellas,  tengan por cierto que el Señor su Dios no expulsará de entre ustedes a esas naciones. Por el contrario, ellas serán como red y trampa contra ustedes, como látigos en sus espaldas y espinas en sus ojos, hasta que ustedes desaparezcan de esta buena tierra que el Señor su Dios les ha entregado.  "Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.  NVI

·        Todas las promesas que ha hecho Dios son "sí" en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos " amén" para la gloria de Dios.   NVI

·        No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad? NVI

·        Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.  NVI

·        ¿Cómo podría un hombre perseguir a mil si su Roca no los hubiera vendido? ¿Cómo podrían dos hacer huir a diez mil si el Señor no los hubiera entregado?  NVI
   
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

No me mezclo, ni  combino, o adopto como compañero (amigo)  a incrédulos.  Sé que la mala conducta corrompe las buenas costumbres.  Soy un ejemplo para el mundo, no un compañero del mundo.  Soy un hijo nacido de nuevo del Dios Viviente.  Abrazo a mi Padre Celestial, y me aferro a El continuamente.  El Señor Jesús ha quitado al enemigo de delante de mí y lo ha hecho para que nadie tenga la capacidad de enfrentarme.   Dios lucha por mí en todas mis batallas,  como El me lo prometió en Su solemne juramento.  Un millar de mis enemigos huyen delante de mí en una sola batalla.   No me mezclo con los no creyentes.  No voy a permitir que sus dudas e incredulidad se conviertan en una trampa para mí,  ni voy a permitir que su influencia me roben mi sanidad, paz y prosperidad.  Sé que la abominación que ponen delante de mis ojos sólo me hace tropezar en mí caminar con Dios.  Soy muy cuidadoso para fijar mi amor en mi Padre Celestial, con un corazón puro y sincero.  Me comprometo totalmente al Señor Jesús y Él cumple Su promesa en mí.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

martes, 21 de junio de 2011

El Señor Jesús Dice Viviré Por Fe.


Habacuc 2:1-4; Hebreos 1:1, 6; Isaías 8:1-2, 21:8; Romanos 4:17

Me mantendré alerta, me apostaré en los terraplenes; estaré pendiente de lo que me diga, de su respuesta a mi reclamo.  Y el Señor me respondió: "Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá. "El insolente no tiene el *alma recta, pero el justo vivirá por su fe. NVI

·        Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.  NVI
·         En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. NVI
·        Y DÍJOME Jehová: Tómate un gran volumen, y escribe en él en estilo vulgar: DÁTE PRIESA AL DESPOJO, APRESURATE A LA PRESA. Y junté conmigo por testigos fieles a Urías sacerdote, y a Zacarías, hijo de Jebaraquías.   VRV1862
·        Y el centinela gritó: "¡Día tras día, Señor, estoy de pie en la torre; cada noche permanezco en mi puesto de guardia! NVI
·        Delante de Dios, tal como está escrito: "Te he hecho padre de muchas naciones."* Así que Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran. NVI

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

Me mantendré alerta a la revelación del Señor Jesús.  Él está siempre dispuesto a darme una visión de la vida. Voy a seguir siendo sensible a ella y a seguirla con todo mi corazón. Cuando recibo la visión clara conforme a Su Palabra,  es un plan de fe divino en manos de los diligentes, lo escribo y hago una declaración clara, comprensible e inequívoca para mi vida. Pongo este plan en el lugar donde regularmente lo veo y así tengo un recordatorio constante y una fuente de atención hacia mi meta que es inevitable. Voy a hablar del final desde el principio y tengo plena confianza de que el Señor Jesús y yo veremos Su cumplimiento.  Esto no es arrogancia, es la fe - y la fe es la sustancia por la que vivo


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

lunes, 20 de junio de 2011

El Señor Jesús Ya Reina En Mi.


Apocalipsis 19:6-9; Apocalipsis 11:18; 1Corintios 3:12-15; Mateo 10:41-42, 25:10

Después oí voces como el rumor de una inmensa multitud, como el estruendo de una catarata y como el retumbar de potentes truenos, que exclamaban: «¡Aleluya! Ya ha comenzado a reinar el Señor, nuestro Dios Todopoderoso. ¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente.» (El lino fino representa las acciones justas de los santos.)  El ángel me dijo: «Escribe: “¡Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero!”» Y añadió: «Estas son las palabras verdaderas de Dios.»


·        Las naciones se han enfurecido; pero ha llegado tu castigo, el momento de juzgar a los muertos, y de recompensar a tus siervos los profetas, a tus santos y a los que temen tu nombre, sean grandes o pequeños, y de destruir a los que destruyen la tierra.
·        Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si lo que alguien ha construido permanece, recibirá su recompensa, pero si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego.
·        Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo, recibirá recompensa de justo. Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa.»
·        Pero mientras iban a comprar el aceite llegó el novio, y las jóvenes que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas. Y se cerró la puerta.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS


Un día estaré delante del trono de Dios con la gran multitud de mis hermanos y hermanas en Cristo Jesús.  Gente de todas las edades, cantando, gritando, y alabando a Jesús, diciendo: ¡Aleluya! Nuestro Señor Dios Todopoderoso reina!  Alegraos y regocijaos!  Démosle gloria!  Será el día de la fiesta de la boda tan esperada del Cordero.  Estaré preparado, con todos los de mi familia (la Iglesia), vestidos de lino fino, limpio y resplandeciente. Todos mis actos de justicia serán recordados en ese día.  Nada de lo que he hecho, o lo que hare, será en vano, todo saldrá a la luz y será recompensado. Será un día de gran bendición para mí.



Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.