martes, 24 de mayo de 2011

El Señor Jesús Me Da Sabiduría


Proverbios 2:3-8   1 Corintios 1:30-31    RV95
·       Si invocas a la inteligencia y pides que la prudencia te asista; si la buscas como si fuera plata y la examinas como a un tesoro, entonces entenderás el temor de Jehová y hallarás el conocimiento de Dios, porque Jehová da la sabiduría y de su boca proceden el conocimiento y la inteligencia. Él provee de sana sabiduría a los rectos: es escudo para los que caminan rectamente. Él es quien guarda las veredas del juicio y preserva el camino de sus santos.
·       Pero por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención, para que, como está escrito: «El que se gloría, gloríese en el Señor»

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

La búsqueda de la sabiduría es de vital importancia en mi vida.  Es como buscar un gran tesoro escondido, porque sé que cuando lo encuentre, entenderé el temor del Señor Jesús y aumentaré el conocimiento personal e íntimo de Dios.  Es la buena voluntad de Dios concederme la sabiduría,  por lo tanto que cuando la busco, Él se asegurará de que la encuentre.  A través de la Palabra de Dios gano tremendo conocimiento y comprensión de Jesús.  Él obtuvo la victoria para mí y me guarda en todos mis caminos y proyectos que llevo a cabo.  Por lo tanto, me glorío en el Señor Jesús!!

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

lunes, 23 de mayo de 2011

La Palabra De Dios En Mi Boca Es Verdad

Juan 1:12-13; 1 Reyes 17:24     RV95
·       Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Estos no nacieron de sangre, ni por voluntad de carne, ni por voluntad de varón, sino de Dios.
·       Entonces la mujer dijo a Elías:
—Ahora reconozco que tú eres un varón de Dios y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

He recibido al Señor Jesús como mi Señor y Salvador personal. He puesto toda mi confianza en Su Nombre y en Su Palabra. Lo he recibido en mi corazón y Él gobierna mi vida. Jesús me ha dado el derecho y el privilegio de ser hijo de Dios.   Nací de nuevo en mi espíritu a través de la Palabra Viva de Dios.  Soy hijo verdadero de Dios omnipotente!  Soy hijo del Dios Vivo y cada Palabra de Dios en mi boca declarada con fe es verdad y manifiesta lo que declaro para mi vida.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

domingo, 22 de mayo de 2011

Mas En La Casa De Dios Hay Salvación


Abdías 1:15; 17; Romanos 8:17    RV95

·       Porque cercano está el día de Jehová sobre todas las naciones. Como tú hiciste se hará contigo; tu recompensa volverá sobre tu cabeza.
·       Mas en el monte Sión habrá un resto que se salvará; será santo y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.
·       Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS


Entiendo y camino en las leyes de Dios de la siembra y la cosecha. Todo lo que hago es como una semilla sembrada en mi vida. Entiendo perfectamente que obtendré una cosecha de cada una de mis obras, ya sean buenas o malas. Por lo tanto, propongo en mi corazón no hacer nada malo sino solo lo bueno.  Caminaré en santidad, siendo fiel a mi Padre Celestial, obedeciendo Su Palabra y así heredaré lo que el Señor Jesús ya ha provisto para mí: justificación, santificación, sabiduría y redención.

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

sábado, 21 de mayo de 2011

Jesús Me Ha Limpiado


Hechos 10:15; 2 Corintios 5:17, 21  RV95

·       Volvió la voz a él la segunda vez: —Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.
·       De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas.
·       Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él.


DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS


Lo que Dios ha limpiado no lo llamaré común y profano.   Dios me ha limpiado y me ha declarado limpio. Por lo tanto, me veo limpio y no voy a contradecir al Señor Jesús y restar importancia a Su obra viéndome como un gusano profano lleno de pecado.  Sino que me veo en pie delante de Dios Padre a través de Jesús, no por mis propias obras sino por la justificación que el Señor Jesús me ha dado.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.