jueves, 19 de mayo de 2011

Jesús Es El Camino Para Ir Al Padre Celestial.

Juan 14:4-7   NVI
Ustedes ya conocen el camino para ir a donde yo voy.
Dijo entonces Tomás: Señor,  no sabemos a dónde vas,  así que  ¿cómo podemos conocer el camino?
Yo soy el camino,  la verdad y la vida –le  contestó Jesús–. Nadie llega al Padre sino por mí. Si ustedes realmente me conocieran,  conocerían* también a mi Padre.  Y ya desde este momento lo conocen y lo han visto.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

Conozco el Camino a la presencia de mi Padre Celestial. Y sé que solo a través de Jesús puedo estar en Su Presencia. Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. No hay otra manera para llegar al Padre, sino por medio de Él. Su Palabra me enseña que Jesús es la perfecta revelación del Padre Celestial.  A través de Jesús el Ungido de Dios, puedo ver y conocer el corazón del Padre Celestial. Si alguna vez viene a mi mente la pregunta: ¿Qué piensa Dios de mí?, puedo mirar a Jesús y todas mis preguntas van a ser contestadas por Él a través de Su Palabra. Amen.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Y Jehová Me Bendijo

Génesis 26:12-14 RV2004
Sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año el ciento por uno; y lo bendijo Jehová.  Se enriqueció y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.  Poseía hato de ovejas, hato de vacas y mucha servidumbre; y los filisteos le tuvieron envidia.


DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

El Señor Jesús me ha bendecido en abundancia. Su favor está sobre mí.  El recibe la semilla que he sembrado y la bendice para que dé rendimiento al máximo. Él me sostiene con Su brazo poderoso y me lleva a mejores lugares. En Jesús lo tengo todo.  He sido separado del mundo. Jesús ha puesto en mí cualidades especiales, únicas, y sobrenaturales. Mi provisión  es grande porque tengo Su bendición en mi vida.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

martes, 17 de mayo de 2011

Guardaré El Camino De Jesús.

Job 23: 10-12; Santiago 1:12 SRV2004
·       Mas él conoce el camino donde voy: Me probará, y saldré como oro. Mis pies han seguido sus pisadas; Guardé su camino, y no me aparté. Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida.
·       Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando hubiere sido probado, recibirá la corona de vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.


DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS


Mi padre Celestial conoce todos mis caminos y las elecciones que hago. Cuando el Padre Celestial prueba mi fe, salgo como el oro y oro refinado porque mi fe ha pasado por el fuego del cielo y el Señor Jesús me ha dado el poder de vencer. Mis pies siguen de cerca el camino que el Señor Jesús ha puesto delante de mí y voy a seguirlo sin falta. No me apartaré de las órdenes de mi Maestro. Valoro Sus Palabras dentro de mí más que la comida de cada día.



Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

lunes, 16 de mayo de 2011

Anhelo Los Dones Del Espíritu Santo



1 Corintios 14:12-15 SRV2004
Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para la edificación de la iglesia. Por lo cual, el que habla en lengua desconocida, pida que la interprete. Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora; pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué hay entonces? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

Estoy entusiasmado y deseoso de cultivar y operar en los dones espirituales (Regalos del Espirito Santo) en mi vida, pero sobre todo deseo sobresalir en los dones que edifican a toda la congregación de los santos. Por lo tanto, si tengo la unción de hablar en lenguas, voy a pedirle al Padre Celestial poder interpretar lo que digo y así edificar a la congregación. Porque cuando oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi mente no entiende lo que digo. Por lo tanto, voy a orar con el espíritu, pero también oraré con mi entendimiento; cantaré con el espíritu, pero también cantaré con mi entendimiento. Amén.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.