miércoles, 1 de junio de 2011

Jesús Se Ha Revelado A Su Siervo


1 Crónicas 17: 25-27;  Efesios 1: 3, 13-14   NVI1999

·         Tú, Dios mío, le has revelado a tu siervo el propósito de establecerle una dinastía, y por eso tu siervo se ha atrevido a dirigirte esta súplica.  Oh Señor, ¡tú eres Dios y has prometido este favor a tu siervo!  Te has dignado bendecir a la familia de tu siervo, de modo que bajo tu protección exista para siempre. Tú, Señor, la has bendecido, y por eso quedará bendita para siempre.»
·          Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo.
·         En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido. Éste garantiza nuestra herencia hasta que llegue la redención final del pueblo adquirido por Dios,  para alabanza de su gloria.

  DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS


Tengo confianza total en mi Padre Celestial. Él está de mi lado, y no tengo ninguna razón para temer. Tengo Su palabra y a Señor Jesús es sobre quien he construido mi casa, y toda mi familia - aun aquellos en mi posteridad - han sido bendecidos. Me regocijo en las bendiciones de Dios sobre mi familia, porque tengo esta confianza: lo que el Señor Jesús bendice es bendito por los siglos!!

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

martes, 31 de mayo de 2011

Debo De Confiar En La Palabra Y Ver Sus Milagros


Marcos 6: 5-7; Mateo 21: 19-22   NVI1999

         En efecto, no pudo hacer allí ningún milagro, excepto sanar a unos pocos enfermos al imponerles las manos. Y él se quedó asombrado por la incredulidad de ellos.  Jesús recorría los alrededores, enseñando de pueblo en pueblo. Reunió a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos.
         Al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró nada más que hojas. ¡Nunca más vuelvas a dar fruto! le dijo. Y al instante se secó la higuera. Los discípulos se asombraron al ver esto. ¿Cómo es que se secó la higuera tan pronto? preguntaron ellos. Les aseguro que si tienen fe y no dudan les respondió Jesús, no sólo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decirle a este monte: “¡Quítate de ahí y tírate al mar!”, y así se hará. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS


Recibo de Dios sólo lo que puedo recibir por la fe. Si no uso mi fe, estoy diciéndole a Dios que limite Su poder en mi vida. Los milagros que me siguen como un embajador de Jesucristo requieren tanto mi fe como la de aquellos que van a recibirlos. Tengo poder y autoridad sobre todo espíritu inmundo y Jesus me ha encargado liberar a todos los cautivos.  Porque sin fe es imposible agradar a Dios!!



Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

lunes, 30 de mayo de 2011

Glorifico A El Señor Jesús Y Señor Jesús Glorifica Al Padre Celestial.


Juan 8:54-55     RV95
Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios. Vosotros no lo conocéis. Yo sí lo conozco y, si digo que no lo conozco, sería mentiroso como vosotros; pero lo conozco y guardo su palabra.
Salmo 91:15
Me invocará y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y lo glorificaré.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

No me glorío ni me honro a mí mismo, porque ese tipo de honor no vale nada. Si hay alguna gloria para mí, tiene que venir de mi Padre Celestial. Y la verdad es que sólo Jesús es quien me da honra y gloria, y me da un gran nombre. ¡Qué privilegio es ser un hijo del Dios vivo! Ahora disfruto de una relación íntima de Padre e hijo con el Señor del universo! Me aferro a Su Palabra como un premio precioso. Conozco al Padre así como un hijo conoce a su Padre amoroso, y le obedezco así como un hijo honorable obedece a su padre.


Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

domingo, 29 de mayo de 2011

El Señor Jesús Esta En Medio De Mi

Sofonías 3:17-20   RV95
Jehová está en medio de ti; ¡él es poderoso y te salvará! Se gozará por ti con alegría, callará de amor, se regocijará por ti con cánticos. »Como en día de fiesta apartaré de ti la desgracia; te libraré del oprobio que pesa sobre ti. En aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; salvaré a la oveja que cojea y recogeré a la descarriada. Cambiaré su vergüenza en alabanza y renombre en toda la tierra. En aquel tiempo yo os traeré; en aquel tiempo os reuniré, y os daré renombre y fama entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio ante vuestros propios ojos, dice Jehová».
Colosenses 2:15
Y despojó a los principados y a las autoridades y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS

Dios está en mí, por lo que no voy a tener miedo. Él ha prometido que nunca me dejará ni me desamparará. Él me libra de la catástrofe y la destrucción, y se encarga de que siga en el Camino de la Vida. Él es mi Padre y me da Su gran amor y compasión. Levanta toda carga de mis hombros. Él ha quitado al opresor, el diablo ha sido completamente despojado de todo poder y autoridad que tenía sobre mi vida.  Jesús me libró de la esclavitud, soy libre en Jesús!  Mi Padre me ha rescatado y me ha hecho parte de Su familia. A causa de Jesús en mi vida, Dios me da honor y renombre entre todos los habitantes de la tierra.

Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.