martes, 29 de marzo de 2011

Jesús Es Mi Roca.


2 Samuel 22:2-4  RV95
Dijo: Jehová es mi roca, mi fortaleza y mi libertador; Mi Dios, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio, mi salvador. De violencia me libraste. Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

El Señor Jesús es mi Fortaleza Inmovible, mi Roca de Salvación, y mi Libertador de todos los problemas de la vida. Él es la fuente de mi fuerza,  ​​Él me da la capacidad de resistir el embiste del enemigo y no me rindo ni sufro ningún tipo de pérdida. En Jesús está mi refugio. Él es mi fortaleza y mi escudo de manera que el ladrón no me puede saquear.  Le alabo por Su Grandeza y Misericordia!!
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Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

lunes, 28 de marzo de 2011

El Amor De Mi Padre Celestial Se Ha Derramado.


1 Juan 3:1-3  V TKIM-DE
¡Miren qué amor ha derramado el Padre sobre nosotros, permitiendo que seamos llamados hijos de Jehová!  Porque eso es lo que somos. La razón por la cual el mundo no nos conoce, es porque no le conoció a Él.  Queridos amigos, ahora somos los hijos de Jehová;  y todavía no se nos ha hecho claro lo que seremos. Esto sí sabemos, cuando El aparezca, seremos como El; le veremos tal como es.  Y todo aquel que tiene su esperanza puesta en El, continúa purificándose a sí mismo, puesto que Jehová es puro.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

¡Qué grande es el amor del Padre Celestial hacia mí que me llama hijo de Dios! Y eso es lo que soy! Ahora soy de Dios, soy Su hijo! Aún no se ha revelado lo que seré para la venida del Señor Jesús, pero sé que cuando Él se manifieste voy a ser como Él, porque le veré tal como Él es. Por lo tanto, con fe en esta tremenda e impresionante esperanza, me purifico todos los días, porque Jesús es puro.  Su Palabra me limpia y me purifica!!
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Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

domingo, 27 de marzo de 2011

Ha Llegado La Victoria


Apocalipsis 12: 10-12  V TKIM-DE
Entonces oí una gran voz en el cielo, diciendo: "Ahora ha llegado la victoria de Jehová;  el poder y el Reino y la autoridad de su Ungido Jesús; porque el acusador de nuestros hermanos, quién los acusa día y noche delante de Dios, ¡ha sido echado fuera!"  “Ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero, y por el mensaje de sus testimonios. Hasta cuando enfrentaban la muerte, no se aferraron a la vida.  "¡Por lo cual ¡alégrense, cielos y ustedes que viven allí! Pero Ay de ti, tierra y mar, ¡porque el diablo ha descendido hasta ustedes, y él tiene gran ira, porque sabe que su tiempo es corto!"


DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

Camino en la salvación y el poder del Señor Jesús, en la vida del reino, y en la autoridad del Señor Jesús. Satanás, era mi acusador, porque ha sido derrotado completamente y despojado de todo poder sobre mí. Le he vencido por la sangre del Cordero (derramada en la cruz por el Santo de los Santos de los cielos para mi redención) y por la Palabra de mi testimonio (la proclamación de la Palabra de Dios en cada situación y en toda batalla). No me aferro a esta vida de manera que vuelva atrás por temor a la muerte. Conozco el panorama total y mi destino eterno.  Completaré mis días en esta tierra y luego partiré pero totalmente satisfecho de una vida larga y productiva.  Por lo tanto, me regocijo en gran manera y canto alabanzas a Dios Todopoderoso, sin importar cuál sea mi situación! Jesús Tú eres mi Victoria!! Amén. Y Amén.

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Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

sábado, 26 de marzo de 2011

Su Palabra Me Ha Dado Conocimiento Dios


2 Pedro 1: 2-4
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios, y de Jesús nuestro Señor.  Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos ha llamado a gloria y virtud; por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fuésemos hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que está en el mundo por la concupiscencia.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

La gracia y la paz de Dios son mías en abundancia a través del conocimiento de Cristo Jesús, mi Dios y mi Señor. A través de Su divino poder, Él me ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad. Estas cosas Él ha derramado sobre mí, a través del conocimiento profundo y personal de Aquel que me ha llamado a Su gloria y excelencia. En el Señor Jesús, ahora tengo todas  las grandes y preciosas promesas de Dios.  A través de estas promesas, me he vuelto partícipe de Su naturaleza divina y he huido de la corrupción de este mundo y sus deseos.  Por lo tanto, como un hijo nacido de nuevo de Dios ahora en el Señor Jesús tengo: Todas las cosas que pertenecen a la vida ya la piedad;
un conocimiento profundo y personal de Aquel que me ha llamado; entrada a Su gloria y excelencia; todas sus promesas grandes y preciosas;
participación de Su naturaleza divina; y el poder de Dios, por lo tanto la corrupción de este mundo causada por los deseos malignos ya no tienen poder sobre mi porque el Señor Jesús gobierna totalmente todo mi ser: espíritu, alma, y cuerpo.
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Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.

viernes, 25 de marzo de 2011

El Espíritu Santo Es Mi Guía


Romanos 8:14-17
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: Abba Padre.  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.  Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos con Cristo; si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos también glorificados.

DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.

Al vivir bajo la guía del Espíritu Santo, demuestro el hecho de que soy un hijo de Dios. El Espíritu Santo me ha librado de la esclavitud y del temor, y me da una revelación total de mi nueva relación con mi Padre Celestial. El Espíritu Santo da testimonio a mi propio espíritu de que yo soy un hijo de Dios. Es a través de Su revelación que me he dado cuenta que Dios es mi Padre.  ¡Soy un heredero de la familia real de Dios! ¡Soy hijo de Dios y comparto la misma herencia con mi Señor Jesús! ¡Cuando me convertí en uno con Él en Su sufrimiento, también me volví uno con Él en Su gloria!
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Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él,  porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo,  Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.

Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:

Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús.  Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).

 Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4).  Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén.