Lucas 7:21-23
En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades, plagas y espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.
Respondiendo Jesús, les dijo:
--Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
He experimentado el poder maravilloso de Dios a través de Jesús. Su poder Sanador va conmigo dondequiera que yo voy. Los ciegos ven, los sordos oyen, el cojo se levanta y camina, los muertos resucitan a la vida y los pobres encuentran el camino a la vida abundante de riquezas. A través de Jesús todo demonio se sujeta a mi autoridad. Considero absurdo ofenderme o resentirme a causa de estas bendiciones, sino que las considero como resultados fundamentales de haberme convertido en uno con Dios. Nunca rechazaré las manifestaciones del poder de Dios en mi vida!!
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
Una declaración de fe de acuerdo con la Palabra de Dios escrita en la Biblia. Esta declaración es una promesa (semilla de vida) para sembrarla en el corazòn y declararla con fe para que produzca fruto abundante.
jueves, 27 de enero de 2011
Lucas 7:21-23
En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades, plagas y espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.
Respondiendo Jesús, les dijo:
--Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
He experimentado el poder maravilloso de Dios a través de Jesús. Su poder Sanador va conmigo dondequiera que yo voy. Los ciegos ven, los sordos oyen, el cojo se levanta y camina, los muertos resucitan a la vida y los pobres encuentran el camino a la vida abundante de riquezas. A través de Jesús todo demonio se sujeta a mi autoridad. Considero absurdo ofenderme o resentirme a causa de estas bendiciones, sino que las considero como resultados fundamentales de haberme convertido en uno con Dios. Nunca rechazaré las manifestaciones del poder de Dios en mi vida!!
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades, plagas y espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.
Respondiendo Jesús, les dijo:
--Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
He experimentado el poder maravilloso de Dios a través de Jesús. Su poder Sanador va conmigo dondequiera que yo voy. Los ciegos ven, los sordos oyen, el cojo se levanta y camina, los muertos resucitan a la vida y los pobres encuentran el camino a la vida abundante de riquezas. A través de Jesús todo demonio se sujeta a mi autoridad. Considero absurdo ofenderme o resentirme a causa de estas bendiciones, sino que las considero como resultados fundamentales de haberme convertido en uno con Dios. Nunca rechazaré las manifestaciones del poder de Dios en mi vida!!
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
miércoles, 26 de enero de 2011
Sobre Toda Cosa Guardada, Guarda Tu Corazón
Proverbios 4:23-27 RV95
Sobre toda cosa que guardes, guarda tu corazón, porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, aleja de ti la iniquidad de los labios. Que tus ojos miren lo recto y que tus párpados se abran a lo que tienes delante. Examina la senda que siguen tus pies y sean rectos todos tus caminos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
Por encima de todo, diligentemente guardo mi corazón porque es la fuente de mi vida. No hablo perversamente, ni soy obstinado, ni hablo mal. No hablo ningún lenguaje contrario a la Palabra de Dios ni palabras corruptas salen de mi boca. Mis ojos miran al frente, se fijan en el premio que está por delante de mí. Puedo lograr mis metas sin distracciones ni vacilaciones. Medito deliberadamente sobre cada paso que doy. Avanzaré de forma estable y no seré atraído a los caminos del diablo. Sigo el camino del Señor Jesús.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
martes, 25 de enero de 2011
Jesús Quiere Revelar Al Padre
Lucas 10:22
"Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar"
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
En Jesús, todas las cosas están sujetas a mi autoridad. Él ha restaurado el dominio y me lo ha dado, junto con mis hermanos y hermanas en Cristo. Jesús me ha escogido para ser su hermano. Él me ha revelado al Padre para que yo pueda tener una relación íntima con Él. Mi caminar con mi Padre Celestial es muy cercano y significativo como fue el caminar de Jesús con nuestro Padre Celestial cuando Él estuvo en esta tierra.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
"Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar"
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
En Jesús, todas las cosas están sujetas a mi autoridad. Él ha restaurado el dominio y me lo ha dado, junto con mis hermanos y hermanas en Cristo. Jesús me ha escogido para ser su hermano. Él me ha revelado al Padre para que yo pueda tener una relación íntima con Él. Mi caminar con mi Padre Celestial es muy cercano y significativo como fue el caminar de Jesús con nuestro Padre Celestial cuando Él estuvo en esta tierra.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
lunes, 24 de enero de 2011
No Tengas Miedo
2 Reyes 6:12-18
Uno de los siervos respondió: No, rey y señor mío; el profeta Eliseo, que está en Israel, es el que hace saber al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu habitación más secreta. El rey ordenó: Id y ved dónde está, para que yo envíe a apresarlo. Alguien le dijo: Está en Dotán. Y el rey envió allí gente de a caballo, carros y un gran ejército, los cuales llegaron de noche y sitiaron la ciudad. El criado que servía al varón de Dios se levantó de mañana y salió. Al ver que el ejército tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros, dijo a Eliseo:
¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?
Eliseo respondió: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, diciendo: "Te ruego, Jehová, que abras sus ojos para que vea". Jehová abrió entonces los ojos del criado, y este vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo. Cuando los sirios descendían hacia él, oró Eliseo a Jehová, y dijo: "Te ruego que hieras con ceguera a esta gente".
Y Jehová los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
El Señor me da a conocer todo lo que necesito saber para hacer su voluntad. Él incluso me dice cuales son los secretos íntimos de mis enemigos para que pueda preparar defensa para mi familia, mi iglesia, mi ciudad, mi país, y para mí mismo.
No tengo miedo cuando el enemigo viene como una inundación. A pesar de que venga en la noche y me rodee con un gran ejército, no me agito con terror. Cuando otros están en pánico y miedo, yo me mantengo firme. Yo sé en quien he puesto mi confianza. También sé que hay muchos más que están de mi lado y son más que todo el ejército enemigo. Yo no confío en lo que veo, porque sé que lo que NO veo es donde está el verdadero poder. Los ángeles de Dios me han rodeado y luchan a mi favor. Por lo tanto, no seré conmovido y no voy a tener miedo! Amén. Aleluya!!.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
Uno de los siervos respondió: No, rey y señor mío; el profeta Eliseo, que está en Israel, es el que hace saber al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu habitación más secreta. El rey ordenó: Id y ved dónde está, para que yo envíe a apresarlo. Alguien le dijo: Está en Dotán. Y el rey envió allí gente de a caballo, carros y un gran ejército, los cuales llegaron de noche y sitiaron la ciudad. El criado que servía al varón de Dios se levantó de mañana y salió. Al ver que el ejército tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros, dijo a Eliseo:
¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?
Eliseo respondió: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, diciendo: "Te ruego, Jehová, que abras sus ojos para que vea". Jehová abrió entonces los ojos del criado, y este vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo. Cuando los sirios descendían hacia él, oró Eliseo a Jehová, y dijo: "Te ruego que hieras con ceguera a esta gente".
Y Jehová los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
El Señor me da a conocer todo lo que necesito saber para hacer su voluntad. Él incluso me dice cuales son los secretos íntimos de mis enemigos para que pueda preparar defensa para mi familia, mi iglesia, mi ciudad, mi país, y para mí mismo.
No tengo miedo cuando el enemigo viene como una inundación. A pesar de que venga en la noche y me rodee con un gran ejército, no me agito con terror. Cuando otros están en pánico y miedo, yo me mantengo firme. Yo sé en quien he puesto mi confianza. También sé que hay muchos más que están de mi lado y son más que todo el ejército enemigo. Yo no confío en lo que veo, porque sé que lo que NO veo es donde está el verdadero poder. Los ángeles de Dios me han rodeado y luchan a mi favor. Por lo tanto, no seré conmovido y no voy a tener miedo! Amén. Aleluya!!.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
domingo, 23 de enero de 2011
Entiendo y Conozco A Jehová
Jeremías 9:23-24
Así ha dicho Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.
Mas alábese en esto el que haya de alabarse: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas me agradan, dice Jehová.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
No tomo en cuenta mi sabiduría mundana, ni mi capacidad, ni la fuerza de mi propio brazo o la abundancia de mis riquezas. Toda mi confianza está en el Señor Jesús, porque Él es quien me ha hecho quien soy, sin Él no tengo ningún valor, ni importancia. En esto me voy a gloriar: en que yo conozca y entienda quien es el Señor Jesús mi Dios, el Creador de todas las cosas, y que hoy se ha convertido en mi Padre Celestial. Su Palabra me enseña de Su amor, de Su bondad, Su misericordia hacia mí, y en Su rectitud y Justicia que se muestran en toda la tierra.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
sábado, 22 de enero de 2011
Jesús Me Ha Dado Un Corazón De Carne
Ezequiel 11:17-20
Adviérteles también que así dice el Señor omnipotente: Yo los reuniré de entre las naciones; los juntaré de los países donde han estado dispersos, y les daré la tierra de Israel. Ellos volverán a su tierra y echarán de allí a los ídolos detestables y pondrán fin a las prácticas repugnantes. Yo les daré un corazón íntegro, y pondré en ellos un espíritu renovado. Les arrancaré el corazón de piedra que ahora tienen, y pondré en ellos un corazón de carne, para que cumplan mis decretos y pongan en práctica mis leyes. Entonces ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.
DECLARACIÓN DE FE DE ACUERDO A LA PALABRA DE DIOS.
He sido renovado por Dios porque ahora el Señor Jesús es mi Rey y mi Señor, por lo tanto soy parte de Su familia real. Me ha apartado para Él, ya no soy del mundo y sus costumbres. Jesús ha cambiado mi corazón y ahora está dedicado a hacer Su voluntad, Él lo ha llenado con Su Espíritu. Ya no tengo un corazón frío de piedra conforme al mundo, sino que hoy me ha dado un corazón de carne para cumplir Su Palabra, para andar en la ley del amor, la ley del espíritu y la ley de la perfecta libertad. Vivo cada día consciente de que soy su hijo y que Él es mi Padre Celestial y mi Dios.
Si tú no has hecho a Jesús tú Señor y Salvador te invito a que te rindas a Él, porque Él pagó un precio alto por ti en la cruz del calvario, recíbelo, Él ha resucitado y quiere hacer morada en tu corazón.
Declare esta oración con fe y Jesús hará morada en ti hoy y será tu Señor:
Padre Celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: «Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo» y «que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo» (Hechos 2:21; Romanos 10:9).
Señor, tu dijiste que cuando el Espíritu Santo venga a morar en mí y me haga nacer de nuevo (Juan 3:5-6, 15-16; Romanos 8:9-11), y que si te lo pido, seré lleno del Espíritu Santo y podré hablar en otras lenguas (Lucas 11:13; Hechos 2:4). Creo en tu Palabra. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que lo resucitaste de entre los muertos. Gracias por entrar a mi corazón, por darme tu Santo Espíritu como lo prometiste y por ser el Señor de mi vida. Amén
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